Yo también he notado que cuando una plataforma no está bien optimizada para móvil se vuelve muy incómoda de usar, sobre todo en pantallas pequeñas. Hoy en día se valora mucho más que la experiencia sea ligera, rápida y sin menús complicados, porque al final la gente solo quiere desconectar un rato sin frustraciones técnicas.
En general, cualquier tipo de app o herramienta online que esté bien diseñada para iOS/Android marca una gran diferencia en la experiencia del usuario, especialmente cuando se usa de forma casual desde el sofá o antes de dormir.